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Ingredientes (para 6 personas)
500 g de garbanzos secos, agua, 1 dl de aceite
de oliva, 1 cebollas,
2 zanahorias, 1 hoja de laurel, 2 dientes de ajo, sal, 300 g de espinacas
y 2 huevos.
Preparación
La víspera,
se ponen los garbanzos en remojo.
En una
olla, se ponen a cocer los garbanzos junto con un poco de aceite, 1
cebolla y las 2 zanahorias enteras, la hoja de laurel, 2 dientes de
ajo, sal y, naturalmente, agua. El tiempo de cocción depende de la calidad
del garbanzo; el proceso puede acelerarse con olla exprés.
Las espinacas
se lavan, se pican y se añaden a la olla cuando los garbanzos
están casi cocidos.
En una
olla pequeña se pone agua (200 cl), cuando el agua esté bastante
caliente se introducen los huevos; cuando el agua empieza a hervir se
cuentan 10 minutos; pasado ese tiempo se retira la olla del fuego y
se refrescan los huevos; cuando éstos están templados se retira la cáscara.
Los reservamos.
Cuando
acaba la cocción de los garbanzos (están tiernos), se retiran la cebolla,
las zanahorias y unos cuantos garbanzos, y se pasan estos ingredientes
por un pasapuré (o por una trituradora) hasta conseguir un puré fino.
El puré vuelve al potaje para engordar el caldo. También se retiran
los dientes de ajo y la hoja de laurel. Corregiremos de sal.
Poco antes
de servir, las yemas de huevos se diluyen en el caldo del potaje y las
claras se añaden cortadas a pequeños cuadrados. Se da
un hervor más y se sirve.
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