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La paella es sin duda el plato español más conocido en el extranjero;
sin embargo, dentro de España se relaciona con Valencia (en la
costa mediterránea). Es un plato que se prepara los días de fiesta para
compartir con la familia y los amigos. Puede ser un plato único, es decir,
primer y segundo platos a la vez.
Hay tantas paellas como personas que las cocinan. Es imposible llegar
a un acuerdo respecto a qué ingredientes debe contener una paella estándar:
lleva arroz, sin duda, pero ¿qué más? ¿conejo o pollo o
las dos cosas? ¿también marisco? ¿qué verduras? El acuerdo
se produce en estos aspectos:
Debe
usarse una paella (una especie de sartén con paredes rectas y bajas,
y dos asas).
Se hace
con arroz.
El arroz
debe quedar al dente, pero seco.
El punto clave de la paella es conseguir este grado de cocción; existen
diversas técnicas:
Añadir
el arroz a la paella cuando el agua está hirviendo a borbotones. De
esta manera, el arroz se cierra y no se deshace.
Freír
el arroz en la paella y después agregar agua fría; se consigue el mismo
efecto.
Acabar
la cocción del arroz en el horno (los últimos 5-10 minutos) para desecarlo.
También tiene su misterio calcular la relación arroz-agua. Si hubiese
demasiada agua haríamos sopa de arroz; si faltase agua se pegaría todo
a la sartén y no podríamos comer ni sopa. Formas de cálculo:
La cantidad
de agua debe ser el doble y un poco más que la de arroz.
Se coloca
el arroz formado una montaña entre los remaches de la paella
y se vierte agua hasta casi enterrar la montaña. Esta relación
se mantiene sea cual sea el tamaño de la paella.
Finalmente hay que hablar del tipo de arroz que se utiliza para preparar
la paella:
Tradicionalmente
se ha usado arroz de grano redondo.
Ahora
están de moda arroces de grano largo, como los utilizados en países
asiáticos.
La paella es un plato complicado y, a pesar de que las instrucciones
que siguen intentan ser claras, es preferible aprender a prepararla al
lado de un cocinero experto.
Ingredientes (para 4 personas)
1 kg de mejillones, 500 g de almejas, 100 gr de garrofons, aceite
de oliva, 1 cabeza de ajos, 800 g de conejo troceado, 200 g de cigalas,
200 g de gambas, 250 g de sepia, 1 cebolla pequeña, 1 pimiento
pequeño (rojo o verde), 5 tomates, 700 cl de agua (la de hervir
el marisco más la que haga falta para alcanzar esta cantidad), sal,
100 g de guisantes, 550 g de arroz, 4 hebras de azafrán y 1 limón.
Preparación
Se limpian
los mejillones y las almejas. Se tiran a la basura los que estén abiertos
(es decir, los que no se cierran al tocarlos; podrían estar en mal estado).
Se ponen en una olla pequeña con agua fría, hasta cubrir el marisco.
A medida que el agua se caliente más y más, las conchas se abrirán;
el marisco se retira de la olla una vez abierto (señal de que
está cocido) y se reserva para más adelante. Los animales que permanecen
cerrados cuando el agua hierve a borbotones (y la gran mayoría del marisco
ya se ha abierto) se tiran a la basura (porque podrían estar en mal
estado). El agua de la cocción se cuela (por si hay restos de arena)
y se reserva para más adelante.
En un
cazo se ponen a hervir los garrofons (que la noche anterior se han dejado
en remojo). Los garrofons son unas judías blancas grandes y planas que
se usan especialmente para la paella y que son difíciles de encontrar
fuera de Valencia. Tardan unos 40 minutos en hacerse (en estar tiernos).
Se escurren los garrofons y se reservan. Si no se dispone de ellos es
mejor no buscar sustitutos (judías blancas normales) porque tienen un
sabor muy peculiar.
En una
paella de 33 cm de diámetro se vierte aceite hasta que alcance la altura
de un dedo; se calienta el aceite y se fríe en él una cabeza de ajos
entera (con la piel) a la que se habrán hecho cuatro cortes.
Cuando
la cabeza está dorada, se añade a la sartén el conejo troceado
y salado.
Cuando
el conejo está dorado se fríen las cigalas, las gambas y la sepia (esta
última cortada a trozos). Las gambas y las cigalas se retiran de la
paella cuando estén cocidas (3-5 minutos de cocción) y se reservan para
después.
Se fríe
también la cebolla picada y el pimiento cortado a trozos pequeños.
Cuando estas verduras están doradas, se añade la pulpa de los
tomates (sin piel ni pepitas). Dejaremos cocer los tomates hasta reducir
el agua que contienen.
Añadimos
el agua de hervir el marisco (almejas y mejillones). Si no hay suficiente
agua de cocción se añade un poco de agua normal hasta alcanzar
700 cl. Se sala el agua. En este momento el fuego se lleva al máximo.
Cuando
esta agua hierve a borbotones se añaden los guisantes y el arroz.
El arroz debe distribuirse de forma homogénea por toda el área de la
paella, porque a partir de este momento no se puede remover el arroz.
Hay que intentar que la intensidad del fuego sea igual en todas las
zonas de la paella; para conseguirlo se desplaza la paella varias veces
de forma que el fogón incida sobre todas las zonas por igual.
Pasados
5 minutos de cocción (del arroz), se añaden las gambas, las cigalas,
los mejillones, las almejas, las hebras de azafrán y los garrofons de
forma geométrica.
Pasados
15 minutos más ya se ha consumido el agua, sobre todo en el centro;
se apaga el fuego y se tapa la paella. El arroz debe reposar unos 15
minutos.
Se destapa
la paella y se lleva así a la mesa. Puede acompañarse con zumo
de limón; cada uno exprime el limón directamente sobre su plato según
su gusto.
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