|
Para los españoles y los habitantes de algunos países americanos
una Navidad sin turrón no es Navidad. Estos dulces tradicionales pueden
prepararse en casa, pero casi nadie lo hace: son procesos laboriosos y
se necesitan grandes moldes que no todo el mundo tiene en casa. Las variedades
tradicionales de turrón se hacen con almendra:
Alicante
o "el duro". Se hace con almendras enteras y miel. Hay que tener los
dientes sanos para comerlo porque es muy duro.
Jijona
o "el blando". Se hace con almendras molidas, huevo y miel. Su sabor
es muy agradable, sobre todo si no es demasiado aceitoso.
Guirlache.
Es parecido al turrón de Alicante.
Yema.
Se hace con almendras molidas, también es blando y se caracteriza por
tener una ligera capa de azúcar caramelizado.
De fruta.
Es un mazapán de almendra y azúcar blanco al que se añaden grandes
trozos de fruta escarchada. Se reconoce fácilmente por los colores:
blanco del mazapán y verde, rojo o naranja, de las frutas escarchadas.
Nata-nueces.
Es mazapán con nueces enteras.
Otras variedades no siempre se hacen con almendra:
Chocolate.
Se elaboran muchos dulces industriales llamados turrón de chocolate:
chocolate con brandy, chocolate con ron, chocolate con guindas, chocolate
con avellanas, chocolate con arroz hinchado, etc. Otra variante del
chocolate es la trufa (mezcla de cacao, café y azúcar). Son deliciosos,
pero por su sabor recuerdan más a un bombón que al turrón en sí. Vienen
a ser unos bombones gigantes.
Coco.
Esta mezcla de copra y azúcar es bastante moderna. Su precio es relativamente
bajo porque no contiene almendras.
Las variedades más modernas, o de diseño, son cada día más sorprendentes:
turrón de piña, turrón de kiwi, etc. La receta que sigue es una
de las tradicionales, puede elaborarse en casa sin muchos problemas.
Turrón de crema
Ingredientes
Para el mazapán: 500 g de azúcar, 500 g de almendras molidas y 4 yemas
de huevo.
Para la crema quemada: 2 yemas y 150 g de azúcar.
Preparación
En un
recipiente, a ser posible de barro (nunca de aluminio), se echan 500
g de azúcar junto con un poco de agua. La mezcla se calienta, removiendo
constantemente, hasta conseguir el punto de hebra (se toman unas gotas
de almíbar entre los dedos pulgar y anular; se unen y se separan estos
dos dedos para comprobar la consistencia del azúcar; en el punto de
hebra el almíbar es ligeramente enganchoso).
Se retira
la mezcla del fuego y se añaden las almendras molidas. Removemos
bien. Si la mezcla resulta demasiado líquida, la calentaremos un poco
más. Fuera del fuego añadiremos 4 yemas de huevo y volveremos
a remover.
Con papel
para cocinar forraremos un molde de 12 x 24, u otro molde rectangular
de medidas similares; se vierte la mezcla en el molde uniformemente.
Durante dos días dejaremos un peso sobre el turrón para prensarlo.
Mezclaremos
2 yemas con 150 g de azúcar. Se distribuye esta mezcla por la superficie
del turrón y se quema con una plancha especial (muy caliente) o bajo
un gratinador, sin sacar el turrón del molde.
|