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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
Cobarde es un adjetivo del registro estándar,
pero más usual es utilizar recursos del registro popular, muchas
veces con un sentido humorístico, desenfadado o simpático:
ser un cobardica o ser
un gallina. Este buen humor no puede interpretarse como una ofensa.
No seas gallina y dile lo piensas de él.
Otras formas sí se usan para provocar, por ejemplo llamando niña
a un hombre: ser una nenaza2.
También ser un raja(d)o1-2.
No lo va a hacer, es una nenaza.
La cobardía también puede relacionarse con el hecho de
defecar, concretamente con el giro cagarse encina2,
vulgar pero muy usado.
Cuando el otro lo provocó, él se cagó
encima.
Respecto al miedo, se puede utilizar: ser un caga(d)o1-2
(vul.), ser un cagón1-2
(vul.), ser un jiña(d)o1-2
(vul.), tener sangre de horchata1
(pop.), ser (un)miedoso1, ser
un miedica1 (pop), ser un cagueta1
(pop.) o ser un caguica1 (pop.).
Las tres últimas, con formas diminutivas, son más simpáticas
que las tres primeras, que suelen usarse para provocar.
No seas cagueta; tirarse en paracaídas es muy
seguro.
Cuando el miedo es algo obsesivo, recurrimos a paranoico2.
Nadie te va a asesinar si sales a la calle por la
noche, eres un paranoico.
En cambio alguien retorci(d)o2
piensa que los demás tienen intenciones ocultas y negativas cuando
actúan.
No seas tan retorcido: no te hice el regalo para que
me invitaras a la boda.
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