InsultosRepertorio*: la falta de educación o de delicadeza
 

 

 
 

* Los siguientes insultos o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.

 

Con frecuencia suele reprocharse la falta de educación de las personas, normalmente con el argumento de que es algo que no cuesta dinero. Esta "falta de educación" suele traducirse en la falta de respeto a normas de cortesía básicas: si alguien se dirige a otro cortésmente, ese otro debe contestar de igual modo. Los que no respetan estas normas básicas reciben el calificativo de estúpido2, borde2 (pop.) (d)esabori(d)o1-2 (pop.), gilipollas2-3 (vul.) o gilipuertas2 (euf.).

La taquillera fue muy borde: no le costaba nada ser amable y decir que se habían acabado las entradas, pero no, cerró la ventanilla y desapareció.
Esa mujer fue una desabori(d)a, le dije buenos días y ni me miró.

Alguien seco1-2 puede responder con educación, pero es breve y poco expresivo. En España, la simpatía y la cordialidad en el trato, incluso entre desconocidos, es casi obligatoria; saltarse esta norma es arriesgarse a recibir el calificativo de seco.

Le pregunté a la taquillera si me podía dar cambio y me dijo que no con cara de palo, fue bastante seca.

Para ser desagradable1-2 o antipático1-2 hay que esforzarse un poco más. Es necesario demostrar un malhumor injustificado o mal explicado.

La taquillera fue desagradable, me dijo que ella no tenía por qué darme cambio si yo no compraba una entrada, y que me fuese porque la hacía perder el tiempo.

Otro caso es el de las personas con enfados y reacciones imprevisibles. En el registro popular existen diversas fórmulas para calificarlas: tener mala leche1-2 (vul.), tener mala uva1-2, tener mala sombra1-2 o tener malas pulgas1-2. En el registro estándar se usa: tener un carácter difícil, tener mal genio o tener mal carácter.

Tiene muy malas pulgas, cuidado con lo que le dices.
Ese burro tiene muy mala leche; te dará una coz en cuanto te despistes.

La falta de educación o de consideración hacia otros puede llevar a alguien a insultar a otro gratuitamente. En el registro formal se usa grosero1-2 y en el popular burro1-2.

--Susi tiene cara de caballo.
--No seas grosero.

Algunas veces, la falta de educación o consideración hacia otros se debe a la falta instrucción escolar o la ignorancia. Se califica a estas personas de rudas (for.), burras2 (pop.) o bastas2 (pop.) sólo el segundo y tercer calificativos son ofensivos.

Es un poco rudo porque se ha educado en el campo, pero es buena persona.

Son habituales las expresiones comparativas populares para referirse a la rudeza en el trato, muchas de ellas imaginativas: ser más basto que un ara(d)o1-2, ser más basto que unas bragas de esparto2 o ser más basto que unos calzoncillos de uralita2.

No le des esos golpes a la gente, eres más basto que un ara(d)o.

Además de una mujer ruda se puede decir que es una camionera2 (pop.). Camionero, en masculino, sólo se refiere a la profesión.

Hablas como una camionera, ¿dónde has aprendido ese lenguaje?

Cuando la ofensa tiene connotaciones sexuales, se aplican los calificativos de ordinario1-2 o vulgar1-2.

-- ¡Vaya culo tiene Jaime!
--No seas ordinaria.

 
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