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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
Algunas conductas infantiles o de los adultos respecto de los niños
reciben calificativos negativos.
Estar mimado se aplica a los niños
que reciben excesivos cuidados de los mayores, y niño
mimado1-2 se utilizan para ofender.
Es hijo único y está muy mimado: le
dejan hacer todo lo que quiere.
¡Niña mimada, aquí has venido a estudiar!
Algunos niños se hacen pesados repitiendo todo lo que escuchan
de los adultos, y de ellos se dice que son loritos
(de repetición)1-2.
Este niño repite todo lo que digo: es un lorito.
Otros niños preguntan sin parar, sobre todo utilizando
¿por qué?; de estos niños de dice que son preguntones1.
A ti eso no te importa; no seas preguntón.
Golfillo, granujilla y bribonzuelo
son nombres y adjetivos referidos al hecho de realizar travesuras, todos
son términos cariñosos y en ningún caso ofensivos;
no hay que confundirlos con golfo, granuja
y bribón.
¿Has sido tú quien me ha cogido cinco
euros del monedero? Eres un golfillo.
Descarado2 es el niño
que trata a los adultos sin respeto.
A mí no me saques burla, ¡descarado!
Algo parecido es ser impertinente2
(for.).
--La tía Juana es gorda.
-- ¡Niño, no seas impertinente!
Otros niños responden (desobedecen o desafían) en vez de
hacer lo que se les manda, son niños contestones1-2
o respondones1-2.
Aquí se hace lo que yo digo y no seas contestón.
Otros niños parecen enciclopedias andantes; saben las capitales
de los países más exóticos, los nombres de todos
los huesos del cuerpo, a qué familia pertenece cualquier animal...
No sólo poseen muchos conocimientos, además suelen corregir
a los adultos cuando éstos se equivocan. De ellos se dice que son
repelentes2 o sabelotodo1-2.
--La capital de Liberia es Monrovia.
(...)
-- ¡Qué niño más repelente!
Otra cuestión distinta son los gestos que utilizan los niños
para burlarse de alguien u ofenderlo. En este caso, son ellos quienes
ofenden a otros niños o a adultos (fig.).
Fig. Sacar la lengua
Descripción del gesto: se saca la lengua, a veces bastante rato.
Significado y uso: así se demuestra indiferencia.
Expresiones que acompañan el gesto: articular palabras es un poco
difícil con la lengua en esta posición, pero sí se
emite una especie de a bastante larga. También es posible oír
me da igual o no quiero y después ver cómo el niño
saca la lengua.
Fig. Sacar burla
Descripción del gesto: se saca la lengua y al mismo tiempo que
ambas manos, con sus dedos extendidos, tocan las sienes con los pulgares;
con el punto de apoyo de los pulgares en las sienes, las manos realizan
pequeños giros.
Significado y uso: así se llama tonto a alguien, sobre todo entre
niños.
Expresiones que acompañan el gesto: se emite un sonido gutural,
como un mugido.
Fig. Poner orejas de burro a alguien
Descripción del gesto: los dedos corazón e índice
extendidos forman una letra v; la mano se lleva tras la coronilla de otras
personas, de forma que los dos dedos sobresalgan como dos orejas de burro.
Significado y uso: así se llama tonto a alguien. Los niños
realizan esta broma a compañeros despistados o atentos en otras
tareas. En las fotografías de grupo (bodas, equipos deportivos...)
siempre hay alguien que acaba con orejas de burro.
Expresiones que acompañan el gesto: no se dice nada, el silencio
es fundamental para que el burlado no se dé cuenta de las intenciones
del otro.
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