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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
El cabrón es el macho de la cabra,
culturalmente asociado al Diablo. Como insulto, ¡cabrón!
se refiere a la traición, y se aplica a hombres.
--Me has quitado el trabajo, ¡ cabrón!
Cabroncete es un diminutivo cariñoso
de cabrón y se utiliza en reproches
a personas próximas y queridas; en cambio, cabrito2,
que se refiere a una cabra joven, no tiene, en principio, sentido cariñoso,
aunque en algunas situaciones puede tenerlo. También cabrón,
un insulto muy grave, puede utilizarse con sentido cariñoso; en
este caso se alude a la picardía y al ingenio de alguien. Incluso
el aumentativo cabronazo3, una
forma muy ofensiva, puede tener este sentido familiar y cariñoso.
--Me has quitado el trabajo, ¡cabroncete!
El equivalente femenino de cabrón
es puta3, mala
pécora3, mala puta3
y zorra3. igualmente graves y
ofensivos, también referidos a la traición de la confianza.
Por otro lado, todos ellos sobre la condición de prostituta de
una mujer.
--Me has quitado el trabajo, ¡mala puta!
Existen otros insultos unisex, cerdo / cerda3
a, hijo / hija de perra3,
hijo / hija de puta3 y hijo
/ hija de la gran puta3, equivalentes a los anteriores.
En los tres últimos casos se ofende al hijo / hija a través
de la madre, y, para quienes toman el insulto al pie de la letra y siente
gran amor filial, puede ser más ofensivo que cualquier otro calificativo.
--Me has quitado el trabajo, ¡hijo de puta!
a Otros sinónimos de cerdo,
el animal, también se utilizan como insulto, aunque referidos a
la suciedad.
El adjetivo y nombre traidor2
se utiliza sobre todo para calificar a los que traicionan a los compañeros
(p. ej., compañeros de armas, delincuentes o miembros de asociaciones
políticas). Utilizado en algunos contextos puede resultar teatral.
El enemigo me capturó, me torturó
y yo les conté nuestros planes de ataque: soy un traidor.
(tea.)
Otro tipo de traición es la delación, es decir, descubrir
a alguien que ha cometido un delito o falta, a quien debe castigarlo.
Normalmente, las delaciones se producen entre escolares que explican las
faltas de sus compañeros a los profesores, también entre
niños que delatan a otros ante los padres de aquéllos, o
entre compañeros de trabajo con el jefe. Tenemos a nuestra disposición:
delator1-2 (for.), chivato2,
chota2 (pop.) y chotilla1-2
(pop.).
Si le cuentas al profesor quién rompió
el cristal, serás un chivato.
¡Chotilla! Ya verás cuando salgamos (de clase).
Cuando alguien explica a otros cuestiones indiscretas (personales o íntimas),
pueden utilizarse los nombres del registro popular bocazas2-3
o bocas2. Esta falta de discreción
también se puede expresar con gestos.
¿Por qué lo has explicado? Eres un bocazas;
yo no te conté que tengo almorranas para que tú fueras
por ahí diciéndolo.
Fig. Bocas
Descripción del gesto: la yema del dedo índice da varios
golpecitos en el labio inferior.
Significado y uso: así se reprocha la indiscreción de alguien.
Expresiones que acompañan el gesto: a veces se escucha, tú
eres un bocas o directamente se hace referencia a la información
confidencial desvelada.
Fig. Hablar de más
Descripción del gesto: la mano se sitúa frente a la boca
y, con los dedos apuntando hacia fuera, se unen éstos por sus puntas
y se separan; el movimiento se repite tres o cuatro veces.
Significado y uso: así se reprocha la indiscreción de alguien.
Expresiones que acompañan el gesto: no son necesarias palabras.
Para algunas personas es fundamental conocer la vida de los demás
y explicarla a cuantos más mejor. De estas personas se dice que
son cotillas1 o chismosos1-2.
En el registro popular se utiliza ser una portera2,
siempre en femenino, tanto si se refiere a mujeres como a hombres.
Luis es un cotilla: te puede contar la vida de cualquier
vecino.
En cambio, alguien entrometido1
o metomentodo1-2 (pop.) participa,
o intenta participar, en los asuntos de otras personas; en este caso no
hay traición sólo falta de respeto.
Deja mi diario, eres una metomentodo.
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