InsultosRepertorio*: la maldad
 

 

 
 

* Los siguientes insultos o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.

 

Para referirse a la maldad en el registro popular existen: ser de la piel de Barrabás2, ser mala gente2, ser mala persona2, ser un buena pieza2 (dicho con ironía), ser un mal bicho2, ser un tábano2-3, ser un tabanaco2-3 o tener mal corazón1-2, aunque ciertamente no son tan contundentes como los calificativos referidos a la traición.

Este niño es de la piel de Barrabás, me ha escupido y me ha dado una patada.

En el registro estándar puede utilizarse el adjetivo malo, que a veces resulta demasiado infantil o inocente.

Eres un niño malo, se lo voy a decir a mi mamá.

Otras veces no tanto.

Eres malo: te gusta hacer daño a los demás.

El deseo de hacer daño, es decir, la inclinación al mal puede expresarse mediante dos adjetivos del registro formal: malvado2 y malévolo2, aunque se usan poco.

El ogro miró a los niños con una sonrisa malévola. (tea.)

Ese deseo maligno en el registro popular encuentra la forma verbal tener mala fe1.

Tiene mala fe; ha dicho eso para hacerte daño.

Los adjetivos despreciable2, miserable2-3, ruin2-3 y vil2, también se refieren a la maldad que alguien demuestra, pero asociada a cobardía, falsedad, servilismo, ingratitud y, en general, a falta de nobleza. Ahora bien, todos estos adjetivos pertenecen al registro formal. En el registro popular y estándar es más habitual recurrir a los términos reservados para la traición.

Te aprovechaste de ella porque estaba pasando un mal momento; eres un ser vil y merecerías que te aplastasen como a una cucaracha. (tea.)

Miserable también puede ser un nombre, y, por tanto, actuar como insulto directo.

Te voy a partir el alma, ˇmiserable! (tea.)

Canalla2 y bellaco2 sólo actúan como nombres, significan lo mismo que miserable y, al igual que éste, pueden utilizarse como insulto directo. Sin embargo son más enérgicos y teatrales que miserable.

Ven aquí, ˇcanalla! y da la cara.

Indeseable3 es un adjetivo y nombre también referido a las "cualidades" expuestas en los párrafos anteriores; sin embargo, aquí puede añadirse el significado de "cuyo trato o proximidad no es recomendable".

En este bar tenemos reservado el derecho de admisión y no nos gustan los indeseables como tú.

La crueldad es un tipo de maldad, consiste en hacer sufrir a otros o en presenciar el padecimiento de otros, con complacencia. El adjetivo cruel califica a estas personas más que insultarlas:

Los niños pueden ser muy crueles: yo de pequeña me divertía arrancando las alas a las mariposas.

En el registro popular puede escucharse no tener corazón1.

żNo tienes corazón? Ayúdalo, es tu propio hijo. (tea.)

A los que demuestran falta de compasión con los que sufren podemos llamarlos despiadados, pero este adjetivo es muy formal y no se siente como un insulto.

Es un ser despiadado: mandó asesinar a un hombre porque lo traicionó. (tea.)

A las personas realmente crueles y despiadadas es difícil insultarlas con tristes expresiones, las referidas a la traición son más enérgicas.

Lo has matado, ˇhijo de puta!

 
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