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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
Existen muchas conductas en las que se actúa sin preocuparse de
si lo que se hace es correcto o razonable.
A quien, por norma, actúa con desfachatez podemos llamarla caradura2
o jetas2 (pop.). ¿A qué
tipo de conductas se refieren estos términos?: llegar tarde continuadamente
y sin justificación, no devolver algo prestado, entregar algo mucho
tiempo después del plazo previsto...
Me pidió el coche prestado hace dos meses y
todavía no me lo ha devuelto: es un caradura.
Además de este nombre, se utilizan diversas formas verbales con
idéntico significado: tener cara dura2,
tener morro1, tener
jeta1 o tener poca vergüenza2.
Las tres primeras suelen acompañarse de un gesto característico
(fig.).
¡Qué jeta tiene! Me debe dinero y encima me
acaba de pedir el coche prestado.
Estas formas verbales forman también estructuras comparativas:
tener más cara que espalda2,
tener una cara que se la pisa2
o tener un morro que se lo pisa2.
Tienes una cara que te la pisas, ¿cuándo vas
a acabar eso?
Fig. Caradura
Descripción del gesto: se golpea ligeramente la propia mejilla
dos o tres veces; existen dos variantes: la palma de la mano golpea o
lo hace el revés (como en el dibujo).
Significado y uso: se utiliza para reprochar a alguien su caradura.
Expresiones que acompañan el gesto: el gesto puede acompañar
tanto al nombre como a los giros verbales.
Un cantamañanas2 (pop.)
es alguien que se compromete a algo sabiendo que no puede cumplir. También
podemos usar impresentable2 (pop.).
Usted me dijo que vendría ayer a arreglar el
grifo, es un cantamañanas.
Un abrazafarolas2 (pop.), además,
explica historias para fanfarronear y suele comprometerse a las cosas
cuando va borracho.
A estas horas este bar está lleno de impresentables,
cantamañanas y abrazafarolas, a ver quién la dice más
gorda.
Alguien puede ser fresco1-2 a
por diversos motivos:
obra en provecho propio sin importarle perjudicar a otros;
trata a los demás sin el respeto debido (es decir, es sinónimo
de descarado), o no
se preocupa de lo que los demás puedan pensar de él (despreocupado,
tranquilo); sólo en las dos primeras acepciones puede utilizarse
para ofender a alguien, por otro lado, ambas comparten el matiz de desfachatez.
Es un fresco, ni un sólo día ha
llegado puntual.
El muy fresco me dijo que si me acostaba con
él.
a En femenino
(fresca) tiene otro significado distinto,
también ofensivo y referido a la condición de prostituta.
Otro calificativo próximo a la primera acepción de fresco
es aprovecha(d)o2 y se
refiere a quien obtiene un beneficio de una situación de forma
poco honrada.
Tú no tienes ningún talento, vives de
la fama de tu padre: eres un aprovechado.
El golfo2
b se aplica a hombres jóvenes que vagabundean y tienen algunos
vicios.
Su hijo es un golfo: no trabaja, va con otras
mujeres, bebe...
b En femenino
(golfa) posee
otro significado: hace referencia a la promiscuidad sexual de una mujer.
Un gamberro2-3 se dedica a romper
cosas por el placer de verlas rotas o por rebeldía.
Unos gamberros me han quemado el coche.
Otra cosa es dedicarse a robar (fraudes, desfalcos, estafas, tráfico
de influencias o engaños diversos); en el registro popular disponemos
de chorizo2 y mangante2,
y en el estándar ladrón2.
La forma mangui también es popular
y se refiere al robo, pero no ofensiva.
Todos los políticos son unos mangantes.
No seas mangui y devuélveme mi boli.
Quien hace trampas en un juego o se salta normas establecidas que garantizan
la equidad de algo es un tramposo2.
¡Tramposo! Te has sacado ese as de la manga.
¡Qué tío tan tramposo! Él sabía las preguntas
del examen de ayer.
Un tipo concreto de tramposo es el fullero2-3:
como norma hace trampas en el juego, a veces intentando distraer la atención
de forma ruidosa y liosa.
No seas fullero, esa carta ya la has tirado antes.
En sentido recto, una sanguijuela2
es un animal que antes se utilizaba en medicina para extraer sangre a
diversos tipos de enfermos, en sentido figurado puede aplicarse a personas
que arruinan a otros con trucos legales o por su astucia.
Es una sanguijuela: te sacará todo el dinero.
Un gorrón2 es alguien
que nunca invita a los demás, que intenta no pagar cuando la nota
sube mucho o que, cuando sabe que lo van a invitar, pide cosas muy caras.
Nunca paga lo que toma en ese bar, es un gorrón.
En ocasiones, la desfachatez consiste en no saber agradecer los favores
que nos hacen o en olvidarlos completamente. Reciben los términos
de desagradeci(do)o1-2 o ingrato2,
el segundo más formal que el primero.
Después de todo lo que he hecho por ti, me
lo pagas así: eres un desagradecido.
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