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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
Las personas muy pesadas e insistentes tienen reservado un insulto desagradable
y contundente: mosca cojonera3,
no por la mosca sino por la alusión a cojón,
una forma vulgar de referirse a un testículo.
ˇYa está bien!, eres una mosca cojonera.
Otro calificativo contundente es grano en el culo2,
no tan vulgar.
Cristina es un grano en el culo: llama cada cinco
minutos.
Existe además otra forma igualmente vulgar de expresar la acción
insistente: dar el coñazo, en este
caso con un derivado de coño, una
forma vulgar de referirse a la vulva.
No me des el coñazo.
Otros calificativos más suaves para este tipo de personas son:
incordio2, insoportable2,
pelma2 (pop.), pelmazo2
(pop.), peñazo2-3 (pop.),
pesa(d)o1, plasta2
(pop.), plomo2 (pop.) o tostón2
(pop.).
Cristina es una pesa(d)a: llama cada cinco minutos.
También, para aludir a la pesadez, se pueden utilizar fórmulas
comparativas: ser más pesa(d)o que una vaca
en brazos1-2, ser como grano en
el culo2, ser más pesado
que el arroz1-2, ser más
pesado que siete1-2 y ser más
pesa(d)o que las moscas2, todas del registro popular.
Te he dicho mil veces que no, eres más pesa(d)o
que una vaca en brazos.
Cuando la insistencia excesiva consiste en hablar sin parar, se utilizan:
charlatán2, cotorra2-3,
hablador1, loro2-3
y parlanchín1. Por otro
lado cotorra sólo se aplica a mujeres.
Hablador es una forma estándar y parlanchín
una forma simpática y no agresiva.
Mi suegra es una charlatana: no la harías callar
ni debajo del agua.
A los niños parlanchines les cortamos la lengua.
Podemos considerar la terquedad una forma de insistencia. Usamos diversos
adjetivos para llamar terco a alguien: terco1,
obstinado1 (for.), testarudo1
(for.), cabezón2 a
(pop.), cabezota1 (pop.) o tozudo1
(pop.), o gestos (fig.).
No seas tozudo y haz lo que te he dicho.
ˇQué cabezona eres, Marta!
También disponemos de expresiones comparativas: ser
más terco que una mula1 o ser
más tozudo que una mula1.
Eres terco como una mula.
a
Cabezón también puede referirse
al gran tamaño de la cabeza.
Fig. Ir como los burros
Descripción del gesto: Con la cabeza ligeramente inclinada hacia
delante y la vista al suelo, las palmas de las manos se sitúan
frente a las sienes, y las manos se agitan hacia delante.
Significado y uso: El gesto simula la marcha irreflexiva de un burro,
de esta forma se le dice a alguien que es testarudo o no atiende a las
razones de otros.
Expresiones que acompañan el gesto: Se suele decir, tú como
los burros, al tiempo que se realiza este gesto.
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