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* Los siguientes insultos
o expresiones insultantes se han clasificado según su grado de
intensidad, es decir, según el grado de ofensa: 1, para insulto
leve; 2 para insulto moderado y 3 para insulto grave.
La ignorancia que alguien demuestra también merece insultos, o
comentarios ofensivos. Ignorante1-2
suele utilizarse para reprochar a alguien los escasos resultados obtenidos
tras ir al colegio.
Eres un ignorante: ¿qué has hecho en la Universidad
durante los diez años que pasaste allí?
En principio, un analfabeto es alguien que
no sabe leer y escribir:
Sí, soy un analfabeto: cuando era pequeño
no pude ir al colegio.
Pero, analfabeto1-2 puede utilizarse
en un sentido exagerado con el mismo significado que ignorante.
El nuevo de contabilidad es un analfabeto, me ha dicho
que le gusta mucho la literatura rusa, sobre todo Chaikosvski y Stanislavski.
Las personas sin educación procedentes del campo reciben los calificativos
despectivos de paleto1-2, cateto1-2
o pueblerino1-2.
Juan es un pueblerino: cree que los semáforos
están para hacer bonito y pasa horas mirándolos.
Por ahí vienen dos catetos con boina, ¡vamos a tomarles el
pelo!
Cuando se quiere descalificar a alguien por su ignorancia se dice que
no tiene ni puta idea.
¿Que los elefantes saltan? No tienes si puta
idea.
Con todo, suele ser más frecuente achacar las carencias de alguien
a la falta de inteligencia que a la falta de conocimientos, compárese
la longitud de este apartado el dedicado a la tontería.
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